Reflexión: Por un mejor análisis de cifras y estadísticas en materia de Seguridad

La falacia del cuadro estadístico estriba en que es unilateral, en la medida en que representa sólo el aspecto promedio de la realidad y excluye el cuadro total. La concepción estadística del mundo es una mera abstracción, y es incluso falaz, en particular cuando atañe a la psicología del hombre.
Carl Jung

La Estadística es una herramienta de gran utilidad para quienes pretenden hacer una lectura asertiva de la realidad a partir del  análisis e interpretación de datos. Este análisis  puede ser utilizado como punto de partida para implementar políticas públicas, tomar decisiones empresariales, presentar resultados, informes de gestión y direccionar rutas de acción, entre otras cosas. Sin embargo, debemos recordar que de la misma forma en que un cuchillo utilizado correctamente puede ser útil en las tareas del hogar o del trabajo, también si se utiliza de manera inadecuada puede llegar a ser un arma letal. Lo mismo ocurre con la estadística, si es utilizada de manera correcta, honesta y clara puede ayudarnos a ver el mundo tal y como es, pero al ser empleada de manera incorrecta, deshonesta y turbia nos puede conducir a entender la realidad de manera distorsionada, como otros quieren que la veamos.

Las opciones de manipulación van desde el manejo de los datos hasta la lectura y análisis amañado o tendencioso. En ocasiones parece que se buscan dar respuestas mediáticas que ayuden a construir una percepción positiva sobre el trabajo realizado por las instituciones o las empresas que deben cumplir ciertos objetivos, razón por la cual en muchas oportunidades vemos como se elaboran análisis que instrumentalizan la  retórica como un elemento de desinformación. Resulta lamentable ver análisis y resultados con lecturas pocas o nada asertivas, que parecen mucho más preocupadas por salirle al paso a los informes de percepción que por transformar la realidad.

Es lamentable que las instituciones hayan renunciado a la capacidad de Autocritica y se obstinen en la presentación de resultados positivos cueste lo que cueste, como si el reconocimiento de una situación crítica no fuera un gran avance para dar solución a los problemas de seguridad que afectan nuestra ciudad. La obstinación en la presentación de resultados positivos nos aleja aun más del camino hacia una política pública y un ejercicio de ciudadanía eficiente, óptima, garante de una mejor convivencia que nos permita construir una mejor sociedad. No se puede esperar que  a partir de una lectura incorrecta se implementen políticas o planes de acción correctos.

Aunque las estadísticas pueden ser un elemento para analizar la realidad, en ningún momento la sustituyen y nuestro deber es actuar sobre la misma, no sobre las estadísticas, gráficas y cuadros, la solución de los problemas debe verse reflejada en la realidad y no sobre el papel. Los análisis deben ser complejos, así como son los problemas que nos afectan día a día, pensar que la seguridad en nuestra querida Bogotá o en cualquier otra ciudad mejora porque nos matamos menos, porque en lugar de contar 10 muertes violentas contamos 7, es en el mejor de los casos un acto de irresponsabilidad y simpleza que permite que la criminalidad y la falta de convivencia consoliden su statu quo en nuestra sociedad, este tipo de análisis promueven la indolencia en la ciudadanía y la desidia en los funcionarios públicos encargados de la seguridad y la convivencia.

Los resultados en materia de seguridad ciudadana pueden verse con tendencia positiva o negativa, creciente o decreciente, de acuerdo con la intencionalidad de quien los muestra, los resultados, el manejo que se haga con la información recolectada, la línea de tiempo que se tome en el análisis, los datos seleccionados, etc. pero lo que no va a cambiar cualquiera sea la información que se le entregue a la opinión pública es el daño causado en nuestros conciudadanos, el dolor por la pérdida de un ser querido, la rabia y la impotencia frente a los delincuentes, que día a día despojan a la ciudadanía de las pertenencias que ganan honestamente con su esfuerzo y que ven perder en fracción de segundos por medio de un raponazo, una mano sigilosa, la intimidación o en ocasiones la perdida de la salud a causa de las heridas que sufren las víctimas de actos violentos.

El problema no es de cifras ni de números, el problema es que no hemos sido capaces de cambiar el paradigma de la cultura del miedo y nuestras autoridades se conforman con la presentación de informes, estadísticas, tendencias y análisis.

Los funcionarios a quienes les corresponde hacer de Bogotá una ciudad más segura y con mejores condiciones de convivencia deben entender que se requiere de buena voluntad, claridad y honestidad al momento de hacer un balance sobre la situación de seguridad, en ocasiones vemos como se abusa del discurso de la corresponsabilidad y en otras oportunidades observamos la presentación de informes en los cuales se pretende hacer ver como positivo algo que no lo es, bien sea por el afán de mostrar resultados y asegurar una excelente hoja de vida como oficial o para mostrar que en ejercicio de la administración distrital se han logrado resultados gracias a decisiones políticas  asertivas, inteligentes y novedosas, así estos no estén a la altura de las circunstancias y la ciudadanía no vea una mejoría real en las condiciones de seguridad.

A continuación se presentan algunas de las estadísticas, cuadros y demás informes que nos muestran como la estadística puede llegar a ser un gran aliado a la hora de presentar resultados, pero un gran obstáculo para dar soluciones reales a los problemas que nos aquejan como sociedad, en cada uno de ellos se hacen algunas observaciones con el propósito de reflexionar acerca de los resultados y proponer una mirada crítica que les permita a nuestras autoridades reflexionar y alejarse de la comodidad de la mirada institucional que pareciera más interesada en dar una impresión positiva en el escenario mediático que en transformar la realidad.

La retórica es la disciplina transversal a distintos campos de conocimiento (ciencia de la literaturaciencia políticapublicidadperiodismo, etc.) que se ocupa de estudiar y de sistematizar procedimientos y técnicas de utilización del lenguaje, puestos al servicio de una finalidad persuasiva o estética del mismo, añadida a su finalidad comunicativa. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Ret%C3%B3rica

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Germán Fandiño Sierra

Politólogo Internacionalista. Magíster en Derechos Humanos y Democratización Correo: german@ciudadaniaparaeldesarrolloconsultoria.com Instagram: @germanfsierra300 Facebook: germanfsierra300 Twitter: @Germanfsierra