Cultura

La suma de los hábitos, costumbres e ideas consolidados en la ciudadanía son un factor determinante en el devenir de nuestra sociedad, de allí la importancia de promover diferentes formas de creación artística, junto con las expresiones culturales propias de una ciudad capital en la que convergen diferentes grupos de personas, cada uno con rasgos distintivos según su conformación étnica, sociocultural, histórica, etaria, etc., pero siempre con el objetivo inalterable de promover el sentido de pertenencia y amor por Bogotá y por nuestro país.

Promover desde el enfoque de construcción de ciudadanía el ejercicio de los derechos y deberes culturales, reviste de vital importancia para garantizar la protección y enriquecimiento de nuestro patrimonio cultural tangible e intangible, al igual que el mayor desarrollo posible de las capacidades culturales de nuestra población en la  ciudad y en todos los lugares de nuestra nación.

Todos debemos contribuir con la transformación y enriquecimiento cultural de la sociedad, promoviendo hábitos saludables, productivos y enriquecedores. Es necesario promover la generación de condiciones adecuadas para el desarrollo las múltiples manifestaciones de expresión artística, porque esto nos permitirá fortalecer en las personas la capacidad de expresar de manera clara sentimientos, ampliar horizontes intelectuales, cuestionar los paradigmas que construimos y legitimamos con la inercia de nuestra cotidianidad, proponer nuevas miradas, exaltar valores y sentimientos, en definitiva, desarrollar la habilidad de comprender la realidad con mayor sensibilidad, y mirar con los ojos del alma.

Nuestras amadas Bogotá y toda Colombia necesitan nuevos y mejores intérpretes, capaces de ver la sociedad con el corazón, para que dimensionemos su belleza, la majestuosidad con la que nuestra nación nos acoge y nos brinda los espacios en los cuales nos educamos, trabajamos, entretenemos, divertimos, enamoramos y vivimos la vida con sus penas y alegrías, con ventajas o dificultades, con logros y fracasos.

Es necesario que nos reencontremos con los valores y el optimismo, para comprender que  siempre podremos encontrar cosas buenas en medio de las dificultades, siempre habrá un faro en medio de la oscuridad y aunque no es fácil retomar el rumbo para reconstruir las dinámicas que nos afectan, seguramente un adecuado fortalecimiento de la dinámica cultural, nos podrá ayudar a avanzar en el propósito de acabar con la indiferencia, recuperando la sensibilidad que hemos perdido y que no nos permite valorar y proteger nuestro medio ambiente, nuestra ciudad, nuestro país, ni a nuestros conciudadanos.

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